Nuestro máximo objetivo en la vida es poder vivir una vida plena. Si pensamos un rato que significa esto, seguramente te pasarás un momento estudiando la respuesta.

Muchos te dirán que tiene que ver con la salud, la familia o el éxito que tanto buscamos, pero otros te dirán que es el equilibrio de tu persona.

Una vida plena engloba todas estas respuestas, pero va más allá.

Una vida plena, significa tener una vida llena, donde no falte nada. Este significado no es real, es metafórico, porque es imposible tenerlo todo.

Si disfrutas de todo lo que estás viviendo en cada momento, tu trabajo, tu familia, los amigos, las actividades divertidas, absolutamente todo lo que te llena, estarás contribuyendo a obtener una vida completa.

¿Cómo podemos conseguirla?

Para conseguir una vida realmente que nos haga sentir felices, debemos comprender totalmente que significa tener una vida plena. Debes comprender qué es el verdadero placer, el que va más allá de las cosas materiales. Debes perseguir la vida plena y buscar tu felicidad, ya que a eso hemos venido a este mundo.

En este artículo te muestro 4+1 hábitos para tener una vida plena, disfrutar con lo que haces, comprenderla y tener un equilibrio que te haga completamente feliz.

¿Qué es una vida plena?


Todos deseamos una vida que nos haga sentir felices y completos sin embargo, es muy curioso comprobar que prácticamente nadie sabe con total certeza qué es en realidad una vida plena.

Tener claro que es una vida plena resulta imprescindible para poder disfrutar de ella.

¿Cómo vamos a poder disfrutar con nuestra vida, si no sabemos que es lo que es tener una vida que nos haga completamente felices? ¿Cómo vas a poder disfrutar de una vida plena si no sabes lo que es?

De hecho, que no conozcas bien lo que significa tener una vida plena, es el primer impedimiento a la hora de disfrutar de ella.

¿Qué dirías que es una vida plena? voy a darte una lista con las respuestas más comunes que la mayoría de personas te darían sobre este tema:

“Una vida plena es…

  • ser feliz.”
  • estar junto a la familia, trabajar en algo que te guste, tener tiempo libre…
  • tener mucho dinero, un coche deportivo, una casa grande, viajar por el mundo…
  • tener el suficiente dinero, para poder vivir sin trabajar.”
  • estar sano y tener al lado a la persona que amas…”
  • que todo te salga bien.”
  • alcanzar el equilibrio entre mente, cuerpo y alma.”
  • vivir en una casita en el campo, rodeado de la naturaleza, sin grandes lujos…”
  • poder hacer lo que quieras cuando quieras, no tener ninguna preocupación.”

Aunque ninguna de estas respuestas es incorrecta tampoco son las más adecuadas.

Todas pueden corresponderse con una vida plena, también es posible que ninguna lo sea.

Si nos detenemos un momento a reflexionar sobre estas respuestas, vemos que lo que la mayoría de las personas hacen es describir cómo creen ellos que debería ser la vida de una persona para que fuese plena.

Entonces… ¿qué es una vida plena?


La respuesta a esta pregunta es algo tan sencillo como evidente. Quizás sea precisamente este el motivo por el que suele pasarnos inadvertido a prácticamente todas las personas, al menos de forma consciente.

Tal y como su propio nombre indica:

“Tener una vida plena es aquella que está llena o completa.”

Fácil, ¿verdad?.

Por esto, voy a darte 4 hábitos para que puedas conseguir alcanzarla con facilidad:

Hábito 1: Los bienes materiales no dan la felicidad


Cuando Sócrates volvía de pasear por el mercado de Atenas, siempre sin comprar nada- solía decir:

Me encanta ver cuantas cosas no necesito para ser feliz“.

Para ser felices es necesario ser nosotros mismos y sacar nuestra mejor versión a la luz. Recuerda una cosa, la felicidad no se puede comprar.

El materialismo es un condicionante increible a la hora de alcanzar la felicidad.

“Cuanto más tenemos, más exitosos somos.

Ya sabemos que esto no es cierto. Tal vez puede ser al contrario.

La felicidad se basa en el amor, nunca en el dinero.

En estos tiempos de sociedad de consumo en los que vivimos, uno de los errores más comunes que cometemos es basarnos en las cosas que possemos o que queremos poseer.

Mucha culpa de esto la tienen las campañas de marketing, que nos bombardean constantemente y hasta cierto punto moldean, queramos o no, nuestra forma de pensar y lo que deseamos.

La publicidad crea nuevas necesidades y nos ofrecen el bienestar en forma de objetos. En muchos casos se trata de cosas que nunca podremos llegar a tener. Esto, nos puede generar frustración, estrés y ansiedad.

La felicidad es compartir y ayudar a quién lo necesita verdaderamente, con sinceridad. Es vital entender que para obtenerla tenemos que concentrarnos en aquello que verdaderamente necesitamos, y no depender de lo que en realidad no nos sirve.

Llena tu vida con el concepto de:

“menos es más”.

felicidad

Hábito 2: Se positivo


Hay situaciones que nos superan, que llegan de una forma inesperada o que esperábamos, pero con cierta incredulidad.

Hay momentos en los que ser positivo es realmente difícil. Momentos en los que estás enfadado contigo mismo, con el mundo y con los demás.

Son momentos en los que no vemos la luz.

Debemos aprender a ser más positivos, sin agobiarnos, poquito a poco. Ayudarnos día a día para cuando llegue el momento en el que en realidad necesitemos ser positivos.

Todo, absolutamente todo goza de un aprendizaje positivo inmenso.

Dejarnos fluir con la vida y bailar a su ritmo es una de las principales tareas que tenemos pendiente los seres humanos para sentir nuestra verdadera esencia.

Confiar en la voz de nuestro corazón, de que todo sucede en realidad para crecer y ser mejores personas nos permite vivir una vida plena, llena de felicidad y sobre todo serenidad interior.

Hay pensamientos que nos pueden ayudar a dar esos pasos necesarios para llegar a ser positivos.

  • No eres el único al que le llegan malos momentos.
  • Todo tiene arreglo.
  • Rodéate de gente positiva
  • Busca tu propia paz

Evidentemente hay situaciones extremas por las que tampoco todo el mundo pasa y en la que seguramente todos necesitaríamos la ayuda. Pero ante las adversidades del día a día, que a veces incluso parecen que vienen todas juntas, se positivo.

Hábito 3: No te compliques la vida


En ocasiones, vemos problemas donde no los hay, puertas cerradas cuando hay muchas abiertas.

La vida es más sencilla de lo que parece, somos los seres humanos los que la hacemos difícil.

No malgastes tiempo concentrándote en exceso en aquellas emociones o pensamientos negativos que solo suponen una barrera en tu día a día. Complicarse la vida es muy sencillo. Y lo peor es que no siempre somos conscientes de ello y lo hacemos de manera completamente innecesaria.

Las personas somos complicadas, y unas más que otras. Pero todo puede cambiar si queremos… Podemos adoptar pensamiento en nuestra mente, que nos ayudan a todo esto. ¡Ya es hora de dejar de complicarnos la vida por tonterías!

  • Dale la importancia justa a las cosas
  • Perdónate y perdona a los demás
  • Desconecta de las preocupaciones
  • Aclara tus diferencias con los demás
  • Reconoce tus errores sin martirizarte y ríete de ti mismo

Recuerda que la vida es un juego y así hay que tomarla. Unas veces se gana y otras se pierde. Pero tan divertido es ganar como muchas otras veces perder… a veces incluso, aprendemos y nos fortalecemos más. De poco sirve complicarse la vida inútilmente.

alegría

Hábito 4: Haz realidad tus sueños


El mejor secreto para hacer materializar y conseguir tus sueños no es luchar por ellos, sino “vivir y disfrutar” por ellos.

Algún día dirás que fue difícil, pero que pudiste lograrlo.

Si llevas a cabo esa filosofía te estás queriendo a ti mismo, valorando tu existencia, y simplemente esa diferencia tiene una grata recompensa: alcanzar la felicidad que te acercan a tus metas personales.

Las cosas no se consiguen sola, requieren esfuerzos y debes sacrificarte por ello. Cuando tienes metas, proyectos o sueños que deseas cumplir, debes enfocarte en trabajar para conseguirlo y no bajar los brazos si se te presentan dificultades.

Existen momentos en los que nos quedamos pensando en qué pasará si llegamos a cumplir nuestros sueños. Nos imaginamos cómo podría ser nuestra vida si esto se realizara, pero no hacemos nada por lograrlo.

Deja de pensar en lo que podrías hacer y toma las riendas para hacer realidad tus sueños. Si tienes metas, ve por ellas, no te quedes paralizado pensando en cómo cambiará tu vida. No te quedes esperando un mundo que no llegará si no haces nada por hacerlo realidad. Y, sobre todo, no te quedes pensando en cómo sería tu futuro si ese sueño se cumple. No lo imagines, hazlo realidad.

Si deseas verdaderamente conseguir todo aquello que sabes que mereces, puedes lograrlo mejorándote a ti mismo, cuidándote y respetándote como persona.

Enfócate en lo que quieres y procura hacer que ocurra, atrápalo y atráelo a tu vida. Todo el esfuerzo que te va a costar conseguirlo, valdrá la pena. Tu felicidad, tu alegría que sentirás al conseguirlo será una recompensa que jamás olvidarás. Nadie podrá superar la satisfacción de haber cumplido eso que tanto querías.

No existe mejor recompensa para tanto esfuerzo que ver realizado aquello por lo que tanto luchaste obtener. No existe logro más grande que aquel que implicó todo tu esfuerzo, que aquel que necesitó que pusieras todo de ti para lograrlo.

Hábito 5: Confía en ti mismo


Durante muchos años, dos cosas me paralizaron y me impidieron perseguir mis sueños:

  • Mi miedo al fracaso.
  • Mi falta de confianza en mí mismo.

Es algo que todos, en un punto u otro de nuestras vidas, tenemos que hacer cara. Pero la gran pregunta es ¿cómo conseguir recobrar esa seguridad que nos falta?

Cada uno de nosotros somos seres únicos e irrepetibles, la verdadera aprobación que debemos pretender buscar es la nuestra.

Nunca le vas a gustar a todo el mundo, a todos los que te rodean e incluso te aman. Por ello, no pierdas tu tiempo pensando que “dirán de ti o si esto lo ven bien o mal”.

Haz lo que realmente crees que está bien y te hace ser tú mismo.

La confianza en ti mismo es indispensable en tu desarrollo personal. Nadie, puede llegar a alcanzar su máxima expresión si no aprende a pensar por sí mismo.

Si te has decidido a confiar en ti mismo, aquí tienes algunas pautas que te ayudarán:

  • Mira lo que ya has conseguido
  • Aléjate de lo negativo
  • Deshazte de las voces negativas en tu cabeza
  • Convierte tus pensamientos negativos en positivos
  • Conócete a ti mismo
  • Actúa positivamente
  • Sonríe
  • No te compares y quiérete a ti mismo

 

En nuestro mundo, donde el estrés lo inunda todo, puede resultarte duro y difícil encontrar el camino hacia una vida plena.

Pero recuerda que esa vida que te dificulta llegar hasta la felicidad no es real.

Disfruta de tu vida, ¡sólo tienes una!. Confía en ti ayudándote de los pasos de arriba, y sal a comerte el mundo y aprovecha cada instante que pasas en él.

Y tú, ¿qué haces para encontrar una vida plena? Déjame un comentario aquí abajo y cuéntamelo.

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